Entrevista al Lic. Mandil, Javier  

  •  Psicólogo Clínico Egresado UBA 1998. 
  • Miembro del Directorio de Fundación Equipo de Terapia Cognitiva Infanto Juvenil (ETCI). 
  • Profesor a cargo de la materia ͞Clínica con Niños y Adolescentes͟, Carrera de Psicología, Universidad Favaloro. 
  • Co-autor del libro ͞Terapia Cognitiva con Niños y Adolescentes. Aportes Técnicos͟. 2008. Buenos Aires. Akadia. 
  • Co-autor del ͞Manual de Terapia Cognitiva Comportamental con Niños y Adolescentes͟. 2016. Buenos Aires. Akadia. 
  • Co-autor del libro ͞Terapia de Aceptación y Compromiso con Adolescentes͟. 2017.Buenos Aires. Akadia. 
  • Co-autor del libro ͞CBT Strategies for Anxious and Depressed Children and Adolescents͟. 2017. New York. Guilford Press

 

 1- Bueno, Javier, gracias por permitirme realizarte este reportaje. Personalmente considero de gran interés tu trabajo así que me resulta una gran oportunidad de acercamiento poder hacer esto… ¿Qué fue lo que te llevó a estudiar Psicología? 

¡Gracias por la buena onda! En fín, creo que en principio entender y de ser posible, asistir en la mejoría de problemas psicológicos-emocionales. En mi caso cierto prejuicio hacia los psicoterapeutas, es bastante acertado. Tengo un familiar que padece un trastorno psicológico crónico y es algo que me impactó desde chico. Y luego, bueno, uno se junta en la secundaria con amigos de intereses similares. Las charlas sobre psicología eran comunes en los encuentros. 

 

2- ¿Hace cuántos años que ejercés como terapeuta? 

Me recibí hace 20 años…y te diría que entre pasantías, concurrencias y residencias debo haber empezado a trabajar en serio hace 19 años. 

 

3- Te formaste en la UBA, me parece que, a esta altura, todxs sabemos el marco teórico que allí predomina… ¿Cómo fue tu recorrido académico luego de haberte egresado? 

Bueno, la inquietud empezó mientras cursaba, de hecho. A mi me encantaba el psicoanálisis a los 20-20 y pico, pero ya en segundo año quise bucear por otras corrientes, primero dentro del psicoanálisis mismo y luego en las psicoterapias en general. A mi cuando me imponen alguna idea de marco hegemónico o la sugerencia de que “hay una sola manera de ver o hacer las cosas”, ya me suena sospechoso. Y había como una especie de mantra en la facultad: “las psicoterapias hacen una cura sintomática y favorecen la adaptación del sujeto a los parámetros de la sociedad, blah blah. Se repetía tanto y uno luego intentaba leer otras propuestas despojado de prejuicios y se daba cuenta que era una especie de “maldición epistémica” más determinada por asuntos de poder institucional que otra cosa….así que conmigo, la instrucción “no te atrevas a estudiar otra cosa” funcionó en manera paradojal. 

 

4- ¿Qué fue lo que te impulsó a querer formarte en otras ramas de la Psicología como la Terapia Cognitivo Conductual, RFT y ACT? 

Curiosidad. Fundamentalmente, la premisa de que el ser humano es tan complejo que cualquier modelo teórico es necesariamente una perspectiva, un recorte. Y así mismo, la expectativa de que los avances en las investigaciones en el área, aportan conocimientos para asistir cada vez más y mejor a nuestros consultantes. 

 

5- Entiendo que la TCC “estándar” tiene otro alcance porque es un poco más antigua que las Terapias de Tercera Ola/Contextuales ¿Cómo fue que llegaste a ellas? 

       Desde hace tiempo que comparto la idea de que las teorías y metodologías psicoterapéuticas responden a necesidades socio-históricamente determinadas. La manualización y el sustento en modelos bio-médicos de investigación que motivaron desarrollos TCC standard fueron un aporte impresionante en épocas en que se cuestionaba el estatus científico de nuestra disciplina. Creo que las terapias de tercera generación constituyen un avance en el estudio de los contextos que determinan el desarrollo humano. Así mismo en el abordaje compasivo y criterioso de los motivos de consulta graves y/o crónicos en base a la aceptación y la observación en perspectiva. Finalmente, entiendo que la conceptualización de los casos en base a procesos psicológicos centrales y el diseño de los tratamientos en base a principios, permiten una flexibilidad plausible de adecuar los dispositivos de intervención a las necesidades de los consultantes y sus familias 

 

6- ¿Cuáles creés que sean los aportes más innovadores de estas terapias (dentro del público que vos atendés)? 

Por una parte la provisión de respuestas para problemáticas insuficientemente cubiertas por los modelos tradicionales. Tenemos, por ejemplo, los aportes de ACT en la orientación a padres de niños con trastornos disruptivos graves y las aplicaciones de DBT en relación a adolescentes que presentan comportamientos riesgosos. Así mismo el desarrollo de marcos de tratamiento que abordan los motivos de consulta en relación a las demandas del desarrollo personal, un aspecto fundamental en el trabajo con adolescentes. Y en suma…una diversificación de perspectivas y procedimientos que favorecen el accionar clínico flexible. 

 

7- ¿Qué fue lo que te llevó a tu actual desempeño como Psicólogo (Psicólogo infanto-juvenil)? 

A veces pienso que el desarrollo profesional, como la vida en general, es algo así como andar en canoa por la corriente de un río. Por momentos elegís determinados cursos, timón en mano. Por momentos la corriente te lleva, hasta que, cuando arribás a un remanso, retomás el timón. Yo empecé trabajando con adultos desde perspectivas estratégicas, esto me llevó a interesarme durante la concurrencia en salud mental por los modelos familiares y luego, cuando adjudiqué una residencia en salud mental, una de las opciones más atractivas era provista por un hospital de niños. Buscando respuestas para atender mejor a los consultantes jóvenes, me encontré conque había pocos desarrollos en psicoterapias infanto-juveniles con base en la evidencia adaptados a los contextos latinoamericanos. Para suplir esta carencia me fui juntando con colegas con las mismas inquietudes y empezamos a desarrollar recursos en manera conjunta. 

 

8- ¿Cómo suele ser con lxs niñxs y adolescentes la alianza terapéutica? ¿Hay alguna diferencia, en tal constructo y su praxis, en relación a lxs adultxs? 

Más que nada hay algunas diferencias tanto en su incidencia en la efectividad de los tratamientos como en las consideraciones prácticas que depara en relación a la implementación de los procedimientos. Se sabe, por ejemplo, que en relación a los adolescentes el hecho de sentirse comprendidos por el terapeuta parece determinar en manera más amplia su satisfacción con el tratamiento que la eficacia de las técnicas. Sin embargo para los padres, frecuentes demandantes de los tratamientos, la eficacia de los procedimientos es más importante. Así mismo adaptar el timing y el formato de los procedimientos a la cultura y motivaciones de los consultantes jovenes en fundamental. Vale decir: en terapia infanto juvenil la alianza determina el formato de las intervenciones. 

 

9- ¿Solés trabajar con diagnósticos clínicos? Más allá que pueda haber derivaciones de psiquiatras, por ejemplo. 

Si, pero como un criterio entre tantos otros que integran la formulación clínica. El diagnóstico es un primer mapa o GPS para orientarme respecto al motivo de consulta, un primer acercamiento. Pero me dice poco sobre la idiosincrasia del consultante, sus vulnerabilidades y/o recursos. El problema del diagnóstico es como se utiliza, no tanto el diagnóstico en sí, a mi criterio. 

 

10- ¿Qué opinás sobre los abordajes transdiagnósticos? 

Son una necesidad. Como te decía, el diagnóstico es un primer acercamiento útil, pero profundamente incompleto. Por ese motivo hay tantos planteos contemporáneos en torno a criterios diagnósticos dimensionales y marcos de tratamiento transdiagnósticos y orientados hacia procesos. La comorbilidad habitual, la complejidad de las presentaciones clínicias y su impacto en el funcionamiento de las personas hacen que sea una inquietud común en los desarrollos más recientes. 

 

11- ¿Considerás que, en la población que atendés, prevalezca algún diagnóstico o consulta? 

Más alla de la experiencia clínica personal (que por fortuna en general coincide) importa lo que dicen las investigaciones: la mayor parte de la consulta en el área esta dada por la gama de trastornos disruptivos del comportamiento, dado el profundo impacto personal, familiar e institucional que acarrean 

 

12- ¿Supervisás a otros/as colegas? 

Tengo el agrado de hacerlo. Soy uno de los supervisores del equipo de Fundación ETCI y así mismo trabajo en contextos hospitalarios y a pedido en privado. 

  

13- ¿Desde cuándo te desempeñás como docente? 

Practicamente desde cuando empecé a ejercer como psicoterapeuta. Desde siempre, me ha ayudado a tener más disciplina en relación a mi propio ritmo de estudio y actualización profesional. Es como que alimenta mi costado “nerd”. 

 

14- Si pudieras observar y transmitir las ventajas de ser docente ¿Cuáles serían? 

Aparte de las que describí anteriormente, el hermoso feedback y contacto con otros profesionales. Es como un gran factor de protección respecto al burn out. Por otra parte, tengo una concepción construccionista social del desarrollo del conocimiento. A medida que uno comparte perspectivas se abre al intercambio y aprende más. Creo que el aprendizaje es multi-direccional, en este sentido. 

 

15- ¿Creés que tu rol como terapeuta y docente se complementan? 

¡Creo que todos mis roles como ser humano se complementan y a la vez luchan entre si! 

 

16- ¿Quisieras contarnos las experiencias de ser co-autor de los libros Terapia Cognitiva con Niños y Adolescentes. Aportes Técnicos͟, Manual de Terapia Cognitiva Comportamental con Niños y Adolescentes͟, Terapia de Aceptación y Compromiso con Adolescentes͟ y ͞CBT Strategies for Anxious and Depressed Children and Adolescents͟? (¡Felicitaciones!) 

¡Gracias! En esas colaboraciones se dio el desafío de generar acuerdos a partir del enriquecimiento mutuo, aprendizaje e intercambio general como motivación. Por ejemplo, la relación con Eduardo Bunge en “Terapia Cognitiva con Niños y Adolescentes” y su adaptación norteamericana, era algo así como una complementariedad dinámica. Yo soy un tipo más orientado a la creatividad desordenada y Eduardo es un tipo muy riguroso y práctico.  Y ese libro, en todas sus versiones, me parece un lindo equilibrio entre ambas tendencias. La relación con Paula José Quintero y con Fabián Maero fue más polifacética. Me da la sensación de que ivamos intercambiando los roles de orientarnos por una concepción artística, científicamente rigurosa y a la vez pragmática todo el tiempo. Te diría que cada libro es un poco como el modelo que lo inspira. “TCC con Niños y Adolecentes” me transmite cierto equilibrio entre la accesibilidad y la efectividad. “ACT con Adolescentes” me parece más deliciosamente complejo, profundo y por momentos preciosista. ¡Dos experiencias tan diferentes y tan valiosas para mi! 

En este momento me acabo de animar a la autoría individual con “Herramientas en Psicoterapia con Niños y Adolescentes”. Es un libro bien diferente y a la vez responde a inquietudes muy recurrentes en mí. Por una parte me interesaba ser riguroso, pero a la vez organizarlo en relación a una especie de narrativa que define e intenta resolver problemas habituales en la práctica profesional: “Dado que nos encontramos con una clínica compleja y multideterminada y que los tratamientos no siempre son tan efectivos en la práctica cotidiana ¿Porqué no pensar las diferentes tradiciones en terapias cognitivas y conductuales –por ejemplo las terapias de primera, segunda y tercera ola- como lentes y herramientas adecuados a diferentes problemáticas y particularidades de los consultantes? Y a partir de ese planteo, procedo a revisar las bases teóricas y prácticas de los tratamientos conductuales para niños con comportamientos disruptivosde la terapia cognitiva para niños ansiosos, de ACT con adolescentes en general y de diferentes enfoques para el abordaje de las conductas disruptivas en adolescentes.  Hacia el final del libro, comparto la expectativa de que los modelos transdiagnósticos y centrados en procesos podrían constituir un puente hacia un futuro donde semejante flexibilidad teórico-metodológica sea moneda corriente y sustentada con un progresivo soporte en la investigación. 

 

17- ¿Cuál y cómo fue tu primer experiencia como disertante en alguna Jornada o Congreso? 

Uufff…creo que en alguna de residentes. Había hecho un trabajo sobre el “estrecho margen entre intervenir y reaccionar en casos complejos”. Algo sobre el papel de las emociones del propio terapeuta en el tratamiento de casos clínicos dificiles y la sutil dinámica entre considerar las experiencias psicológicas personales, poder de una u otra manera tomarlas como información hipotética a la vez que se establece un saludable distanciamiento de las mismas y que se promueve un margen de autorregulación en el dispositivo. Tarea nada facil. Aún creo que es una de las bases trans-teóricas de nuestro accionar. Por lo tanto, aunque me generó mucha ansiedad en su momento, estimo que fue una experiencia personalmente enriquecedora. 

 

18- ¿Cuándo y cómo surge ETCI? 

Alla por el año 2007. Con unos colegas entendimos que habia una necesidad de desarrollar y difundir herramientas con base en la evidencia adaptadas a nuestro contexto latinoamericano. Asi mismo, de prestar atención psicoterapéutica de calidad a la comunidad. Y a medida que fuimos progresando, hemos necesitado acrecentar el equipo de trabajo para seguir aprendiendo y multiplicando nuestros recursos. 

 

19- Actualmente y en el futuro ¿Qué desafíos creés que tenga la Psicología? 

       Hmmmm…preferiría circunscribir la pregunta al área de las prácticas    terapéuticas con base en la evidencia, que es sobre lo que más rondan mis inquietudes. Influenciado fuertemente en este momento por Steven Hayes y Stefan Hofmann, te diría que el avance hacia modelos de tratamientos flexibles, sustentados en la investigación de procesos centrales para el desarrollo humano y el estudio de la eficacia de procedimientos específicos para que los profesionales puedan diseñar marcos de intervención adecuados a la idiosincrasia y necesidades de cada consultante en particular. 

 20- ¿Quisieras agregar algo? 

Tal vez una frase que siempre comparto en los cursos: “Aceptar el error como una oportunidad de aprendizaje, ser compasivos a la vez que comprometidos y responsables, suelen ser brújulas útiles para el desarrollo profesional”. 

 

21- ¡Muchas gracias por tu colaboración, tiempo y aporte, Javier! 

¡Gracias a vos, fue un placer! 

 

Lara Velázquez

  • Entrevistadora: Lic. Lara María Velázquez (M.N: 69.298). 
  • Orientación Cognitivo Conductual de Tercera Ola. 

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