Adicción al juego – Radio Cambiodehábitos

Estamos inmersos en el mundo del consumismo, del querer más, nada nos basta. Algunas personas pueden convivir de formas más adaptativa a esta modalidad que nos invita a gastar tiempo y dinero, pero otras personas no pueden salir de este torbellino.

La ludopatía es un trastorno del control de impulsos en el que el afectado siente la necesidad irrefrenable de apostar continuamente a pesar de las consecuencias negativas. La facilidad para acceder al juego, la inmediatez de la recompensa y la falsa sensación de control del sujeto sobre sus resultados hacen que el juego suponga una conducta con riesgo de transformarse en adictiva.

Cuando pensamos en el juego nos puede surgir la idea de niños con algún juguete, con la pelota, pero cuando pensamos en el juego en adultos ya no tiene la misma connotación. ¿Por qué hablamos de juego a la hora de indicar aquellas actividades de apuesta? De lúdico no tiene nada. La Real Academia Española nos indica que el juego se define como hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse, pero como bien sabemos, cuando pensamos en Ludopatía o adicción al juego, esas palabras no se encuentran presentes.

“De acuerdo con estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, cerca de dos tercios de la población adulta en el mundo participa en alguna forma de juego de azar. "Entre ellos, el 3,5 por ciento tiene serios problemas con su manera de jugar. Pero solamente entre el 1 y el 1,5 por ciento son jugadores patológicos", explica el psiquiatra Alfredo Cía, coordinador de la sección de trastornos de la ansiedad de la Asociación Psiquiátrica de América Latina” (en Diario Clarín).

Estas estadísticas son siempre estimativas, y sólo incluyen a la población mayor de 18 años, pero hoy sabemos que a través de las apuestas del internet, donde no hay posibilidad real de detectar a los menores e impedirles la entrada a las redes de apuestas online, los menores también juegan. Dentro de la modalidad online, los menos de 13 a 17 años utilizan diversos dispositivos, Tablet, celular, PC pero sobre todo se destaca el uso de la Playstation para jugar y apostar en red dado que tiene conexión a internet y muchos ya tienen asociada, es decir, registrada la tarjeta de crédito dado que lo utilizan para comprar videojuegos.

Ahora, pensemos qué queremos decir cuando decimos “adicción al juego”. Pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre qué significan las palabras. Si observamos la palabra adicción, su etimología probable indica que la palabra "adicto" proviene del prefijo negativo "a" (sin), y "dicto" (dicho). La mayoría de las personas que se sobre involucran en cualquier tipo de adicción, no lo dicen, lo ocultan, lo realizan en soledad.

El elemento esencial de todos los trastornos adictivos es la falta de control, es decir, que no pueden ejercer un control voluntario sobre su conducta; que al comienzo le es placentera pero luego se va volviendo problemática. En general, cualquier actividad normal que resulte placentera para un individuo puede convertirse en una conducta adictiva. ¿Cómo sucede que una actividad inofensiva pasa a ser un problema en nuestra vida? Esto sucede porque el comportamiento se activa por una emoción que puede oscilar desde un deseo intenso o avidez hasta una auténtica obsesión y puede generar un síndrome de abstinencia si se deja de concretarlo. Desde una perspectiva conductual o de la teoría del aprendizaje, todas las conductas adictivas se activan al comienzo mediante un mecanismo de refuerzo positivo como es el placer experimentado o euforia, pero a medida que la conducta se perpetúa, dicho reforzador termina siendo negativo y responde a la necesidad de no experimentar el malestar o abstinencia que experimenta al no llevar a cabo dicha conducta.

Las personas que padecen de ludopatía, fantasean con la posibilidad de ganar dinero a través del juego, y racionalizan su conducta de la siguiente manera: “soy consciente de que tengo deudas por jugar, pero si gano, podré pagar las deudas acumuladas”. Por lo cual la conducta prosigue hasta que no tenemos control sobre ella y los gastos llevan a problemas económicos graves, existen personas que han hipotecado su casa. También lleva a dificultades familiares y psicológicos, las personas padecen de mucho estrés, que lo pueden llevan a trastornos de ansiedad y de depresión.

Los síntomas típicos de esta adicción son la intolerancia a la frustración, la incapacidad para ponerse en contacto con sus emociones, así como la grandiosidad, los sentimientos de baja-autoestima y la mitomanía producto de la doble vida que usualmente desarrolla el adicto al juego.

¿Cómo podemos identificar a una persona que es ludópata? En mayo de 2013 apareció la quinta edición de la clasificación de los trastornos mentales (DSM-5) de la American Psychiatric Association (APA, 2013), en la cual se incluye el trastorno de juego dentro de la categoría de trastornos adictivos. La APA ha definido a la adicción al juego como un Comportamiento de juego desadaptativo, persistente y recurrente y que debe tener al menos 5 de los siguientes criterios:

1. preocupación por el juego (p. ej., preocupación por revivir experiencias pasadas de juego, compensar ventajas entre competidores o planificar la próxima aventura, o pensar formas de conseguir dinero con el que jugar) 
2. necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado 
3. fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego 
4. inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego 
5. el juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas o para aliviar la disforia (p. ej., sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad, depresión) 
6. después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar recuperarlo (tratando de "cazar" las propias pérdidas) 
7. se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego 
8. se cometen actos ilegales, como falsificación, fraude, robo, o abuso de confianza, para financiar el juego 
9. se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo y oportunidades educativas o profesionales debido al juego 
10. se confía en que los demás proporcionen dinero que alivie la desesperada situación financiera causada por el juego

Podemos identificar diferentes tipos de jugadores. El jugador social, es quien juega ocasional o regularmente, lo hace por entretenimiento, satisfacción o en el marco de una interacción social, pero tiene un control total sobre esa conducta, por lo cual su conducta no ha evolucionado a una adicción.Luego se presenta el Jugador profesional, donde lo característico en estos casos es que el juego es una forma de vida, es decir, una profesión. Participan en juegos donde es importante la habilidad (por ejemplo, en las cartas, en el billar, etc). Son personas que apuestan tras realizar un cálculo ponderado y no llevados por la pasión.

El Jugador problemático Lleva a cabo una conducta de juego frecuente o diaria, con un gasto habitual de dinero que en alguna ocasión, por excesivo, le acarrea problemas, pero que no llega a la gravedad del jugador patológico. Tiene menos control sobre sus impulsos que el jugador social, aunque no afecta cualitativamente su calidad de vida.

El Jugador patológico, en cambio, se caracteriza por una dependencia emocional del juego, una pérdida de control con respecto a éste y una interferencia con el funcionamiento normal de la vida cotidiana.

El juego no se desarrolla de forma espontánea, lineal, sino es más bien un proceso compuesto por diferentes fases de desarrollo. Según Custer (1984), El jugador pasa entonces por tres fases:

Fase de ganancia Al principio, se dan frecuentes episodios de obtención de premios, que llevan al jugador a una mayor implicación en el juego y a creer que es un jugador excepcional.  La Fase de pérdida, con el objetivo de conseguir mayores premios cada vez arriesga más, pero comienza a perder dinero, perdiendo tanto más cuanto más apueste. Ahora ya no juega para ganar sino para recuperar lo perdido. Aquí es cuando el jugador se ve obligado a descubrir o confesar su problema a la familia, amigos, etc., y decide, e incluso promete que va a dejar de jugar. Esto dura poco tiempo y pronto, una vez conseguido dinero, vuelve de nuevo a jugar. Fase de la desesperación,  alcanza gran intensidad en el jugador viviendo éste sólo para jugar. Se despreocupa totalmente de la familia, amigos y trabajo. En este punto, la gran mayoría de los jugadores patológicos ya han perdido su trabajo. Se les incrementa el nerviosismo e irritabilidad, tienen problemas de sueño, comen poco y su vida les resulta poco placentera. Recientemente, Lesieur y Rosenthal (1991) han añadido una cuarta fase de la desesperanza o abandono. En ésta los jugadores asumen que nunca podrán dejar de jugar. Incluso sabiendo que no van a ganar siguen jugando precisan jugar por jugar, juegan hasta quedar agotados. El pronóstico en estos momentos es muy negativo, pues a sus conductas de juego compulsivo se une el convencimiento de que es inútil hacer nada para intentar solucionarlo

¿Cuáles son las consecuencias del Juego Patológico o Ludopatía? 

  1. Psicopatológicas: en el ámbito personal la persona presenta tristeza, ansiedad, depresión, irritabilidad.
  2. Familiares: en el entorno familiar y de pareja empieza a existir una desatención familiar, falta de comunicación, alteraciones en la sexualidad, etc.
  3. Laborales y Académicas: en la situación laboral u académica disminuye su rendimiento en el trabajo, desmotivación, faltas injustificadas, lo que puede propiciar el abandono del trabajo u estudios, despidos, etc.
  4. Sociales: en el entorno social hay desatención de las amistades, disminución de las actividades de ocio, pérdida de relaciones significativas, etc.
  5. Consumo de sustancias: en algunos casos uso y abuso de tabaco, alcohol y/o cocaína, entre otras sustancias adictivas.
  6. Legales: en las relaciones con la justicia, frecuentemente problemas por motivos de estafas, robos y otras actividades delictivas.
  7. Económicas: en el plano económico hay deudas y problemas de dinero relacionados con el juego

Para poder ayudar a las personas que padecen adicción por el juego, sea apostando en casa de lotería, bingos, casinos o virtualmente, Bahía Blanca cuenta con un centro de atención situado en Casanova 37 , cuyo Teléfono: (0291) 452-6781. Recordamos que como toda adicción, el individuo tiene que volver a encontrar la forma de controlar su conducta, y este proceso no es fácil ni rápido, sino que requiere de un tiempo necesario para re-aprender conductas saludables que nos permitan alejarnos de aquello que daña, por lo tanto se recomienda la asistencia a profesionales capacitados que posean las herramientas necesarias para abordar este tipo de problemática. El objetivo es crear nuevas habilidades de afrontamiento con el objetivo de mejorar las estrategias cognitivas y conductuales del sujeto facilitándole de este modo poder cambiar su conducta adictiva. También es importante resaltar que esta conducta, a pesar de que haya sido tratada, puede reaparecer en cualquier momento de la vida, por lo cual tenemos que estar preparados para posibles recaídas. Debemos tener “un Plan B” disponible para pensar qué acciones tener en cuenta si la persona vuelve a jugar de forma compulsiva.

Por: Debbie Simil -Licenciada en psicología - Perfil Público

Bibliografía

http://www.adicciones.org/enfermedad/juego/index.html

https://www.perfil.com/noticias/ciencia/crecen-los-casos-de-adiccion-al-juego-y-cada-vez-mas-jovenes-piden-ayuda.phtml

https://www.jugarbien.es/contenido/adiccion-al-juego

Las adicciones no relacionadas a sustancias (DSM-5, APA, 2013): un primer paso hacia la inclusión de las Adicciones Conductuales en las clasificaciones categoriales vigentes Presidente, Asociación Psiquiátrica de América Latina. Santo Domingo, República Dominicana. Rev Neuropsiquiatr 2013;76

Psicoativa.com tipos de jugadores

https://www.clarin.com/sociedad/juego-compulsivo-adiccion-crece-argentina_0_H14-umOlAtl.html

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